jueves, 24 de julio de 2014

Vaca Muerta y Holdouts





Comparto la nota que me hicieron la mañana del 24/07/2014 los chicos de "El Semáforo", de AM 1350 Radio Buenos Aires.

miércoles, 23 de julio de 2014

Vaca Muerta y el futuro del debate por la energía

Por Ariel Torres


Hace pocos días el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, habló maravillas sobre la actual gestión de YPF sobre el yacimiento no convencional (shale oil, tight gas) Vaca Muerta. Ni Scioli es un experto en el tema, ni la mencionada gestión se acerca siquiera a un esbozo de éxito. Pero lo más relevante es el hecho de que los equipos de campaña de los principales candidatos no hablan del tema, ni sugieren siquiera algún compromiso operativo para la llamada “joya de la corona”. Aunque el entusiasmo entre los políticos del oficialismo y de la oposición en este aspecto es creciente, dado que el titular de YPF, Miguel Galuccio les habló maravillas del potencial de la cuenca neuquina para cerrar en un mediano plazo el déficit energético de la Argentina, que drena las reservas, lo cierto es que la capacidad profesional para hacer frente a tamaño desafío, hoy está ausente.

La expectativa parece redoblarse en estos tiempos, después de haberse conocido un informe  muy comentado de Accenture sobre las posibilidades de desarrollo en todo el mundo de recursos no convencionales, que colocó a la Argentina en un lugar privilegiado, apenas por debajo de los Estados Unidos, el país donde el boom del shale gas revolucionó su mapa energético en los últimos años. El trabajo de Accenture no sólo tiene en cuenta la disponibilidad de recursos, sino también otras variables como fuerza de trabajo capacitada, los riesgos de contaminación de agua, el marco legal, y otras variables. El informe contrasta a Vaca Muerta, con la cuenca de Sichuan, en China, que también aparece con un potencial gigantesco, pero al tratarse de una zona muy densamente poblada surgen dudas con respecto a sus posibilidades de explotación, por el peligro de contaminación del agua.

Aquí hago un paréntesis porque, leyendo el informe de la consultora –que está lejos de ser un referente en Energía- en ningún momento  niega la posibilidad de que efectivamente haya contaminación hídrica, muy por el contrario, enfatiza el hecho de que en Neuquén “el efecto sería mínimo por la poca densidad poblacional”. "Con la producción de combustibles en baja y la importación en alza en la última década, el gobierno argentino parece decidido a promover el desarrollo de los recursos no convencionales", dicen los especialistas de la consultora en el informe, aunque señalan que el actual contexto general del país para las inversiones extranjeras es "desafiante".

El reporte evalúa los principales yacimientos del mundo, ubicados en Estados Unidos, la Argentina, China, Australia, Rusia y Polonia, entre otros países. Por este lado del mundo, la decisión de jugarse en materia energética el todo por el todo a Vaca Muerta es una medida altamente cortoplacista y muy arriesgada, puesto que la del shale gas es una tecnología de la cual aún hay mucho que ignoramos.


Está muy fresco el fiasco de Monterey, en California, hace poco más de dos meses, donde técnicos del gobierno de los EEUU reestimaron la disponibilidad de recursos recuperables de este megayacimiento en un 96% menos de lo que se pensaba inicialmente. El recálculo resultó un golpe durísimo para las expectativas de independencia energética de la mayor economía del mundo. Con la estimación anterior, el estado de California esperaba ver crecer su PBI un 14% y generar casi tres millones de nuevos puestos de trabajo.

Por eso, cuando nos animamos a discutir el futuro de la matriz energética tenemos que entender que hay que pensar a 20, 30 o 50 años. Reducir todo a Vaca Muerta es el equivalente a ganar la lotería y salvarse para siempre. En energía, hablar del futuro es animarse a decir, por ejemplo, que es la electricidad la que irá ganando protagonismo, principalmente por su renovabilidad, al contrario que el petróleo, el gas y otros recursos que provienen del suelo y, por lo tanto, en algún momento se acabarán.

El consumo de petróleo y sus derivados es 100.000 veces más rápido del tiempo que tardó en formarse, mientras que las fuentes eólicas o de rayos solares que generan la electricidad aparecen con menos limitaciones, y desde ya sin los efectos adversos a nivel de contaminación. Veremos una transformación basada en computadoras y sensores para que la infraestructura eléctrica entre de lleno en la era digital, dándole la posibilidad de convertirse en una tecnología exponencial. De hecho, uno de los nichos más explotables que surgen es el de la inteligencia aplicada a redes eléctricas, donde se calcula que puede haber hasta 50% de mal gasto de recursos por mala administración de la oferta y la demanda, amén de la falta de actualización y mantenimiento.

El problema aún no resuelto con estos canales de generación de energía eléctrica, es su alto precio relativo, y la Argentina con el shale gas tiene la posibilidad de ponerse a la vanguardia en una transición energética con un recurso que es menos sucio y contaminante que el petróleo y el carbón. Si bien lo de Monterey es cierto, no es menos verdad que los Estados Unidos han hecho, gracias al shale gas y a las nuevas tecnologías para su explotación, una transformación impresionante en su matriz energética en la última década.

Si bien en corrillos gubernamentales se dice que la política oficial no está jugada al 100% con Vaca Muerta, el entusiasmo por los aumentos de producción que hubo en el último tiempo vinieron por el lado del tight gas. A veces se cae en exageraciones, como fue la versión de que Europa finalmente había aceptado cerrar el acuerdo del Club de París para que sus empresas pudieran entrar en el negocio de Neuquén y no quedaran tan rezagadas frente a los Estados Unidos.
Lo cierto con respecto a Vaca Muerta, es que los especialistas locales no saben mucho al respecto, más allá de especulaciones científicas provocadas por consultoras contratadas. La frase puede sonar mal, pero es esencialmente así, y voy a ejemplificarlo: para determinar las “reservas probadas” una vez descubierto un yacimiento, se generan perforaciones simétricas a una distancia determinada una de otra, dependiendo del terreno, y en base a variables geológicas y volumétricas, se puede tener una idea “de lo que hay allí abajo” con una aproximación de máxima de un 75%.

Esto es, en yacimientos convencionales. En los no convencionales es muchísimo más complicado saberlo, pero se puede inferir a partir  –paradójicamente- del agotamiento de un pozo convencional de gran tamaño, y de baja calidad de su crudo. Porque el shale se produce por filtraciones pequeñas, algunas milimétricas, durante milenios, entre resquicios de la roca, asentándose en pequeños reservorios más profundo o al mismo nivel que el yacimiento original.
Por eso hay que fracturar la roca para llegar a él. Y a esas profundidades el mejor método hoy es la fractura hidráulica, con agua y algunos químicos a altísima presión, método conocido por “fracking”, que despierta tantas ambigüedades entre los defensores del medio ambiente.
Para que Vaca Muerta adquiera un valor real y no genere más especulaciones, tiene que producir resultados líquidos, esto es, petróleo y gas de altísima calidad, cuyo valor en el mercado será exponencial por su densidad y API. Para eso se necesita tiempo, paciencia y expertise. Ninguna de esas tres variables es considerada hoy una cuestión de estado sobre el yacimiento, por eso es que sólo hay anuncios, y especulaciones.

El verdadero desafío es encontrar una matriz energética de efecto no distorsivo y de mediano plazo, que permita paliar los defasajes de energía de la Argentina, mientras se explota seriamente, con efecto científico, al que dicen que es uno de los más ricos yacimientos no convencionales, del mundo.

Sí, del mundo. 

lunes, 7 de julio de 2014

El peronismo siempre le quedó grande a CFK

Por Ariel Torres


Hace unos años, una persona en común que tengo con el viejo guerrero Antonio Cafiero me contó una anécdota sobre la presidenta: a fines de los noventa, Antonio compartía el senado con Cristina, y el senador andaba juntando firmas de legisladores de su partido para apuntalar la iniciativa de montarle un monumento a Perón. Cuando se lo pidió a la senadora, cuenta que ésta le contestó muy enojada que ni siquiera pensara en ella para esa idea; “yo para ese viejo de mierda no pongo mi firma", dice que le respondió la representante por Santa Cruz, cerrándole la puerta en la cara.
Es la misma idea que el último martes reflotó CFK, con toda naturalidad, cuando encabezó un homenaje en la Casa Rosada al cumplirse 40 años del fallecimiento del General.
Tamaño comportamiento revela al menos dos cosas: la primera y más obvia es la relación pendular que, a lo largo de su vida, Cristina tuvo hacia el fundador político de su movimiento. Históricamente, la Presidenta siempre se proclamó más Evitista que Peronista: de hecho, es la figura de Evita, y no la de Perón, la que aparece a sus espaldas cuando hace anuncios. Más aún, hace apenas unos meses que, desde que es presidenta, empezó a definirse públicamente a sí misma como "peronista".
La lectura que hago -ya es vox pópuli- es que inmediatamente después de aquel increíble 54%, CFK pensó que podía gobernar sola, nomás acompañada de La Cámpora, Horacio Verbitsky y ese basurero de ideas llamado Carta Abierta. Pero a medida que ese capital político se le escurría de las manos, decidió hacer un equilibrio recostándose de nuevo en el PJ, y dejando al desnudo su ambivalencia, admitiendo por ejemplo que en las elecciones del 73 no había votado al Frejuli (Frente Justicialista de Liberación, que sería lo que hoy es el PJ), sino la boleta de Jorge Abelardo Ramos, que también apoyaba a Perón, pero por izquierda.En sus ya numerosos arranques de humor ácido,  le manifestó a su entorno que tal manifestación pública le iba a costar la excomunión del PJ y la tarjeta roja del Consejo Nacional.

La anécdota con Cafiero revela también los múltiples usos que la mandataria hizo de Perón y del peronismo, de acuerdo con su propia conveniencia, estrategia que volvió a reflotar en el acto-homenaje de la última semana, cuando adrede, se refugia en la figura de Perón para defender, sin nombrarlo, al procesado vicepresidente Amado Boudou.
Con fingida indignación, vociferó  que al General lo habían acusado de tener cuentas en Suiza y hasta de estupro, mientras presentaba una maqueta con dos nuevos murales, uno para Perón y otro para Hipólito Yrigoyen. Mezclando mentiras y verdades, y a cuatro días del procesamiento por cohecho de su vice, CFK enhebró, en un mismo golpe discursivo, a los medios, la Justicia y la oposición.
Atacando así a los procesos populares, desacreditándolos por corruptos, el razonamiento presidencial se asemeja a un argumento que suele utilizar Ricardo Forster, flamante secretario para la Coordinación Estratégica del Pensamiento Nacional. Una interpretación que tal vez sea cierta en el caso de Perón, a quien efectivamente -al menos hasta donde hoy se sabe- no se le encontraron cuentas en Suiza.
Algo que de ningún modo se aplica al caso de Boudou, muy por el contrario, ya que para el juez federal Ariel Lijo –en el caso Ciccone- no hay dudas y es por eso que lo procesó: Boudou habría recibido coimas, mientras que intentó apropiarse de una fábrica de hacer billetes usufructuando su lugar en el poder.
En pocas palabras, el vicepresidente habría usado influencias políticas para hacer negocios personales, un modus operandi que cristaliza una forma de hacer política, inaugurada en los años noventa y continuada, prácticamente sin cambios de fondo, aunque sí de protagonistas, durante el gobierno actual.

CFK equipara así, momentos incomparables de la historia sabiendo, como sabe, que en los años cincuenta, durante el primer peronismo, la asociación entre política y negocios no formaba parte del corazón del "modelo", como claramente sucede hoy. Ella conoce la diferencia entre Boudou y Perón porque, además, en privado no duda de la culpabilidad de aquel, aunque haya decidido seguir sosteniéndolo. Son dos cosas distintas.
La duda que me planteo es, entonces, ¿habrá querido realmente homenajear a Perón o los viejos resentimientos hacia aquel padre político conflictivo la asaltaron de nuevo?
No quieran saber, no le pregunten a nadie como debe sentirse –desde un hipotético más allá- el viejo general ante la comparación con un frívolo playboy del subdesarrollo, salido de las filas de Alsogaray, que es cualquier cosa menos peronista: está claro que, con esos defensores, la vieja costumbre de buscar enemigos afuera corre el riesgo de caer en desuso.


miércoles, 2 de julio de 2014

La Bipolaridad Presidencial

Por Ariel Torres


No me resulta para nada simple el análisis cuando de CFK se trata. Su personalidad tiene mucho de fascinación para mí, porque cuando creo estar listo para leerla e interpretarla, la tipa derrapa de una manera nunca prevista. La miro, la escucho, y me pregunto cuál es la verdadera Cristina, si la que ataca a la justicia día por medio, o la que no puede contener su ira y le dice a los extorsionadores que no le vamos a pagar un peso, o la que frena al borde del precipicio, pega un volantazo de 180 grados y con la excusa de la responsabilidad dice que le vamos a pagar todo a todos y todas. También veo a la que agita y le da manija al ala chavista de su tropa para que entablen una lucha a muerte contra los buitres criminales que vienen por la patria, o la que los deja colgados del pincel cuando aparece mansita y prudente con la cola entre las piernas.
Paradigmático resulta el hecho de que un país dependa de los humores de una persona y no de las decisiones meditadas y ejecutadas a través de las instituciones profesionales y creíbles. Después de mi abuelo, he aprendido que no hay ni hombres ni mujeres providenciales en este mundo. Y mucho menos si se comportan con altos niveles de autoritarismo y castigan las voces disidentes, provocando que la verdad duerma debajo del sí-cristinismo, una enfermedad que multiplica la genuflexión y las medidas equivocadas.

Revisando la historia económica de los últimos 50 años, he encontrado mínimos ejemplos comparables, de un viraje tan violento para una política de estado como debe ser la deuda de un país. En un par de días pasamos de denostar a los fondos buitres, a la humillación propia de pedir la escupidera sin escalas. Del Frente para la Liberación de Argentina al Frente Poniendo Estaba la Gansa. De inflamar de títulos clasistas y combativos los diarios kirchneristas a publicar una solicitada en The Wall Street Journal poco menso que vociferando que estamos ansiosos por pagarle el 100% a Dios y María Santísima. Semejantes espasmos no son el mejor camino para un país que quiere ser serio.
Y pienso nuevamente en el análisis de la personalidad de CFK. Veo a la que vocifera consignas de izquierda y la que representa a un proyecto que pagó 190 mil millones de dólares y que a esta altura tiene una deuda pública de 250 mil millones de dólares aunque hagan magia para ocultar la realidad. Nunca nos desendeudamos de verdad, porque ahora debemos más que antes y la deuda es con los jubilados y los bancos Central y Nación.
A esta altura de las cosas, parece resultar harto complicado para esta gente tener una actitud racional, inteligente y profesional en el manejo de la economía. De nada sirve que el ministro Axel Kicillof se ponga una boina guevarista y diga: “No pasarán”, si al día siguiente tiene que recular en chancletas y amenazar a los fondos en pagarle mucho más de lo que piden como hizo con Repsol y el club de Paris. El nivel de infantilismo supera todo lo previsible. Todos los indicadores económicos están en un tobogán desde 2007 y el gobierno baila en la cubierta del Titanic. Claro que hay depredadores en el mar de la economía, siempre están, y acechantes. Pero si un barco choca y la gente corre el peligro de ser comida por los tiburones no hay que enojarse con ellos, porque hacen lo único que saben hacer: despedazar todo lo que encuentran. Son despreciables y repugnantes. La culpa la tiene la comandante del barco, la capitana del buque, es decir CFK, que es la que tiene que llevar el barco nacional a buen puerto. Eso debemos tenerlo claro.

Ya resulta obvio el mecanismo negador. No pueden controlar la inflación y tergiversan las mediciones. No pudieron resolver bien una negociación y acusan a los buitres de ser carroñeros repugnantes, lo que resulta redundante, porque esa es su función en la vida. Los buitres solo tienen bolsillos y voracidad para morder. No es tan difícil entender que en la vida y en un gobierno no hay que arrodillarse ni poner de rodillas a nadie. Que la democracia y la república son el continente del diálogo que resuelve conflictos por la vía pacífica y razonable. Los gobiernos deben ser una fábrica de soluciones y este parece una usina de incertidumbres.
Dentro de aproximadamente 500 días la presidenta tendrá que abandonar el poder tal como marca la Constitución. Y ya que estamos en el mundial me permito el lenguaje futbolero que ella misma utilizó, para clavarle una metáfora al ángulo: Presidenta, no le pedimos que ataje todas las pelotas, pero por lo menos no meta las que van afuera.

La bipolaridad presidencial nos deja ver –sin lugar a dudas- que es tan malo declarar una guerra un día como rendirse al día siguiente.  

martes, 24 de junio de 2014

La astilla no es de ese palo

Por Ariel Torres


Si el kirchnerismo dejara de gobernar la Argentina en el 2015, esto no significaría de ningún modo que va a pasar a formar parte del pasado de los argentinos de manera automática. Ni mucho menos. En un sentido amplio, esto no será así porque la kirchnerización de la cultura (llámese el establecimiento de una cultura del resentimiento, del parasitismo, de la pereza y la delincuencia) no es superable con el acto eleccionario. En otro sentido, más restrictivo, porque el kirchnerismo como espacio político tiene planes para su retórica/relato nacional &popular, en 2019.
Por eso el intento de La Cámpora en promover políticamente, de una vez por todas, a Máximo Kirchner. La idea es que siga los pasos de su propio padre, comenzando su carrera política postulándose a la intendencia de Río Gallegos y, poco a poco, que se vaya convirtiendo en una alternativa de continuidad para el kirchnerismo. En este orden de cosas, la biógrada de CFK, Sandra Russo, ha publicado recientemente un libro apologético de La Cámpora en la que le concede un protagonismo destacado al hijo de Néstor.
Puesto negro sobre blanco, la realidad nos dice que a Máximo la política jamás le interesó. Tiene pasiones menos “mundanas”, como el fútbol, el fernet y la cumbia villera. De hecho, el hijo presidencial decidió ingresar en la carrera de periodismo deportivo tras su fracaso como estudiante de Derecho, en la Universidad de La Plata, por donde pasaron sus progenitores, esto último no totalmente confirmado. Pero la vocación de periodista deportivo del opaco principito también quedó en la nada rápidamente, y sus padres decidieron que los libros no eran lo suyo, encomendándole, entonces, la administración de las propiedades familiares. Cada vez más numerosas, por cierto.
El matrimonio presidencial, no obstante, ha hecho lo imposible por inculcar pasión política en su hijo, promoviendo siempre la participación de Máximo en las reuniones de La Cámpora. Pero el primogénito jamás destacó, al punto que algunos militantes de la agrupación lo apodaban “Mínimo” a sus espaldas. Uno de los operadores de Cristina que participó del armado de las listas de las elecciones en 2011, por entonces se quejaba de Máximo en los siguientes términos: “Si tiene talento político, no lo ha demostrado. O yo nunca lo escuché. Estamos en plena campaña y está en Santa Cruz. Hace un mes y medio que no aparece por Buenos Aires, en un momento político vital”.
Aquellos que conocen de cerca a Máximo, han asegurado que aquél es simplemente una pantalla de humo de La Cámpora; es la “chapa” que su apellido le confiere a la organización juvenil kirchnerista. Ni más ni menos. Los cursos que Máximo Kirchner tomó durante 2011 con Andrea del Boca no parecen haber dado resultados, puesto que jamás pronunció ningún discurso político, lo que lo convierte en un virtual mascarón de proa de quienes verdaderamente conducen la agrupación.
En efecto, si observamos la página oficial de La Cámpora en Facebook, no habrá diferencia en el resultado: en ese espacio virtual, las fotos subidas retratando actividades de la organización son más de mil, pero en ninguna de ellas se lo puede observar a Máximo, aunque sí a los demás dirigentes -Ottavis, Larroque, De Pedro, Cabandié, Mendoza-. El hijo de Néstor no estuvo siquiera en el funeral de Iván Heyn, el primer y único camporista “caído” por la causa nac&pop, no en el marco de una operación foquista, sino en el marco de una pirueta masturbatoria que lo asfixió en un hotel de lujo en Montevideo.

CFK es muy adepta a utilizar inútiles alabanzas a sus inútiles funcionarios preferidos en sus discursos, pero jamás le ha dedicado elogio público alguno a Máximo como supuesto “conductor político”. De hecho, las veces que la Presidente ha hablado de su hijo, no ha tenido nada interesante para contar excepto anécdotas de cuarto orden, estrictamente personales, algunas de dudoso gusto.
De ahí que Máximo no sea mucho más que el trofeo que los pibes de La Cámpora tienen para exhibir. Sin su figura como supuesto “conductor desde las sombras”, probablemente la organización no hubiese tenido el despegue que tuvo. Es un secreto a voces que la agrupación lo está usando, alejándolo de sus amigos de toda la vida, y empujándolo a hacer lo que es muy claro que no quiere, aprovechándose del apellido”.

Si hay que hacer una apretada síntesis, podríamos decir que Máximo no tiene ninguna condición personal para la política con excepción de dos elementos que pueden ser fundamentales: apellido y dinero. En efecto, aquello de “hacer dinero para luego hacer política” que estructuró el plan de Néstor y Cristina cuando empezaron su vida en el sur, no correrá para su hijo que, entre otras propiedades, cuenta con una mansión valuada en 2,2 millones de dólares en Puerto Panal, Buenos Aires.

Claro que seguir los pasos de su padre, no le será nada fácil a Máximo. En efecto, mientras aquél era –guste o no– un verdadero animal político, todo indica que su hijo es un animal a secas. Y doméstico.

lunes, 23 de junio de 2014

El agua como recurso estratégico y botín de guerra

Por Ariel Torres



Algo que resultaba impensable hace unos años, está tomando forma cada vez más intensamente: los mercados saben que, como el resto de las materias primas, el agua del futuro será tan escasa que habrá que tratarla como un metal precioso, y se preparan para eso, algunos con métodos de alerta. Porque lo que está más que claro es que detrás de ese concepto, reside la dramática idea de un mercado a término global del agua.
Los ejemplos son muchos y variados, pero quiero detenerme en uno muy especial y actual, porque se trata de una zona en donde lo que domina es el petróleo, pero tampoco abunda el agua. En su incesante avance hacia Bagdad, los yihadistas del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), grupo insurgente activo, consiguieron adueñarse de un arma poderosa, mucho más necesaria que el petróleo, los tanques y los fusiles: el agua.



Ya a fines de mayo, los islamistas radicales de Abu Bakr al-Baghdadi fueron tomando el control de la mayoría de las obras hidráulicas construidas a lo largo del Tigris, como represas hidroeléctricas y vastos embalses al norte de Mosul y Tikrit. Pocas semanas antes habían hecho lo mismo al entrar en Fallujah, situada a la vera del Éufrates. Hoy, el EIIL controla centenares de miles de metros cúbicos de lo que en Irak se denomina ya "oro azul".
Por eso días, los habitantes de Sanaa salían masivamente a la calle a manifestar contra los cortes de agua. No sólo el abastecimiento de la capital de Yemen es víctima de los sabotajes perpetrados en el norte del país por grupos extremistas, sino que se convirtió en una de las ciudades más pobres en el preciado líquido, con menos de 120 metros cúbicos por habitante por año, diez veces menos que el promedio mundial. El acuífero del cual se alimenta podría desaparecer antes de 2025.
Como una suerte de emuladora de la saga Los Juegos del Hambre, la inminencia de las Guerras del Agua dividen a los expertos, pero nadie niega su papel en la exacerbación de los conflictos, tanto entre países vecinos como dentro de las fronteras de una nación. Los terroristas parecen haber comprendido mejor que nadie el significado estratégico de este recurso. Hay estudios recurrentes respecto a que en 50 años, el agua podría convertirse en un bien más valioso que el petróleo. En la actualidad, 700 millones de personas en 43 países padecen alguna forma de penuria. Esa cifra podría alcanzar los 3000 millones, poco menos de la mitad del planeta, debido al calentamiento del planeta y el crecimiento demográfico.



De todas maneras, en un país donde carece el agua no hay posibilidades de alimentar a su población ni de desarrollarse, por lo que la posibilidad de Guerras sólo agrega más drama, pero no define la realidad. Tanto es así que el consumo de agua por habitante es considerado en la actualidad un indicador del desarrollo económico de un país.
La historia nos demuestra que este escenario estuvo siempre sobre la mesa de los expertos, puesto que allá por 1503, Leonardo Da Vinci conspiraba con Maquiavelo para desviar el curso del Arno a fin de alejarlo de Pisa, ciudad con la cual Florencia, su tierra natal, estaba en guerra. Investigadores norteamericanos demostraron que, desde la Edad Media, los desórdenes sociales en África oriental coincidían con períodos de sequía. En las sociedades asiáticas, el agua siempre fue un instrumento de poder político: el orden social, las represiones y las crisis políticas dependían de los caprichos de la lluvia.
Así las cosas, hoy los conflictos desencadenados por el agua son numerosos, especialmente en el norte y el sur de África, en Medio Oriente, en América Central, Canadá y en el oeste de Estados Unidos. En Medio Oriente existe una decena de focos de tensión. Las sequías que azotaron a Siria de 2006 a 2011, fueron uno de los factores desencadenantes de la guerra civil. La falta de agua provocó catastróficas cosechas y una emigración rural que aumentó la desocupación urbana. Y la construcción de represas en el nacimiento del Éufrates por parte de Turquía contribuyó a agravar la situación.
Ya que hablamos de Turquía, vale decir que tanto Irak como Siria están a su merced, porque es allí donde nacen el Tigris y el Éufrates, que alimentan a ambos países. Turquía utilizó sobre todo el Éufrates como arma contra sus vecinos, gracias a las numerosas represas que erigió en el curso superior y que le permiten regular el caudal.

Emblemático caso de cooperación acuífera es el de Egipto, totalmente tributario del Nilo para su aprovisionamiento en agua desde la época de los faraones, ya que debe compartirla con otros diez Estados de la cuenca de ese imponente río de 6700 kilómetros.
Lo de Qatar es tremendo, puesto que sólo tiene actualmente el equivalente de dos días de agua potable de reserva y se ha fijado el objetivo de pasar a siete días para acoger el Mundial de 2022. Sí, leyeron bien: siete días. Para un mundial de fútbol.
Por eso es que mientras la mayoría de los gobiernos del planeta trata de asegurar el aprovisionamiento en agua de sus habitantes, enfrentando terrorismo, crisis económicas y cambios climáticos, el mundo de las finanzas ya cuenta con poderosos lobbies que defienden la idea de la privatización de los recursos disponibles.
Una guerra silenciosa que no descansa.


miércoles, 18 de junio de 2014

La diversificación del petróleo canadiense

Por Ariel Torres


El año pasado, la petrolera canadiense Husky Energy Inc. realizó un envío de crudo a India. Se trató de apenas una gota en el océano de transacciones globales de petróleo, pero un paso enorme en la reconfiguración del comercio de hidrocarburos de América del Norte.
El envío de un millón de barriles a Indian Oil Corp., descrito por Husky como una prueba, representa lo que los productores canadienses esperan que se convierta en nuevos mercados internacionales para su petróleo.

"Estamos aprovechando la oportunidad, engrasando la rueda" para más exportaciones si resultan factibles, dijo Asim Ghosh, presidente ejecutivo de Husky, que hace poco también realizó un envío de crudo a la petrolera italiana Eni SpA.

Mientras Estados Unidos debate relajar la prohibición de exportar su petróleo, en efecto desde hace décadas, Canadá está posicionándose discretamente para convertirse en un exportador importante de petróleo norteamericano más allá de su región.
Desde hace tiempo, los productores canadienses han dependido en gran medida de EE.UU. para vender casi todas sus exportaciones, en una era en la que el apetito de crudo importado de ese país parecía que crecería de manera estable. Pero la demanda ha disminuido, gracias al auge estadounidense de crudo de esquisto, incluso cuando las ricas arenas petrolíferas de Canadá siguen produciendo más. Eso deja a Canadá con mucho petróleo pero sin suficientes compradores.
Los mercados internacionales podrían resolver ese problema, y probablemente impulsar los precios. Pero existe un gran inconveniente. La antigua dependencia de Canadá del mercado estadounidense ha dejado al país con pocas opciones para transportar su petróleo a puertos oceánicos.
En los planes está la construcción o expansión de media docena de oleoductos, pero los nuevos tardarían años. Entre los proyectos se encuentra Keystone XL, que uniría las arenas petroleras de Alberta con el Golfo de México, un plan que sigue en el aire debido a la oposición medioambiental y política.

Algunos productores canadienses están tan decididos a encontrar nuevos mercados que están buscando resquicios legales en EE.UU. en el frente de las exportaciones petroleras. La regla se aplica solo a crudo producido en EE.UU., así que los productores canadienses pueden solicitar licencias para transportar crudo a la costa de su vecino en el Golfo y luego reexportarlo a lugares distantes desde allí.
"Esto podría cambiar las reglas del juego para los mercados de crudo de América del Norte", dijo Martin King, vicepresidente de investigación institucional de FirstEnergy Corp., un banco de inversión en Alberta. "Las reexportaciones del crudo canadiense, en gran parte desde la costa del Golfo, van a cambiar la industria".

Para que ello suceda, los productores tienen que sortear obstáculos, incluyendo segregar el crudo canadiense destinado a otros países del crudo producido en EE.UU. Canadian Natural Resources Ltd. ha sugerido utilizar un sistema de colores. "Mientras lo identifique bien con un color y lo separe, puede reexportarlo desde EE.UU., incluyendo desde la costa del Golfo estadounidense", dijo en una conferencia con inversionistas el año pasado Réal Cusson, ejecutivo del productor de arenas petrolíferas.
La compañía dijo que no tenía planes específicos de reexportar crudo, pero es claro que otras sí los tienen. El Departamento de Comercio de EE.UU. otorgó más de 50 permisos para exportar crudo en los seis meses hasta marzo, concentrándose en destinos como Japón, Corea del Sur y España. Uno de los permisos lo recibió la subsidiaria en Canadá de la estadounidense de Enbridge Inc.

Platts, una publicación del sector petrolero, ha reportado que la española Repsol SA tiene planes de importar alrededor de 550.000 barriles de crudo canadiense vía el Golfo de México. No reveló la identidad del exportador. Repsol declinó comentar.

Encontrar clientes fuera de Norteamérica podría permitirles a los productores de arenas petrolíferas obtener precios más altos que en EE.UU., donde su producción, tan pesada que tiene la consistencia de la mantequilla de maní, se vende con descuento. Llamado Western Canadian Select, este tipo de crudo cuesta menos que el West Texas Intermediate debido a costos de transporte, baja calidad y acceso limitado a las refinerías estadounidenses que pueden procesarlo, aunque la brecha se ha reducido últimamente.
La Cámara Canadiense de Comercio ha dicho que los productores de arenas petrolíferas podrían obtener US$50 millones diarios más por su producción si se vendiera fuera del continente, citando un informe de 2012 de CIBC World Markets, subsidiaria del Banco Imperial de Comercio de Canadá.
Un cambio canadiense hacia compradores no estadounidenses podría tener consecuencias para el comercio bilateral, política energética y hasta lazos políticos entre Ottawa y Washington. A pesar del auge del esquisto, EE.UU. aún depende de Canadá para un tercio de los casi ocho millones de barriles diarios que EE.UU. registra en importaciones petroleras netas y seguirá necesitando petróleo canadiense.
La Oficina de Información Energética de EE.UU. estima que la producción del país, que se calcula en 8,4 millones de barriles diarios para este año, se elevará a 9,6 millones de barriles al día para 2019, y permanecerá por encima de 7,5 millones de barriles diarios hasta 2040.
Mientras tanto, las importaciones estadounidenses han caído cada año por casi una década. En 2005, EE.UU. importaba 60% del petróleo y los productos petroleros que usaba. En 2012 importaba 40% y se espera que la proporción llegue a 23% al final de la presente década.

EE.UU. seguirá siendo un importador neto de crudo por décadas, y Canadá su principal proveedor, dicen los funcionarios de la industria de ambos gobiernos. Pero para Canadá, la demanda estadounidense no será suficiente para absorber toda la producción de los vastos depósitos de arenas petrolíferas que guarda Alberta a medida que las estimaciones apuntan a un aumento en la producción.