jueves, 24 de julio de 2014
Vaca Muerta y Holdouts
Comparto la nota que me hicieron la mañana del 24/07/2014 los chicos de "El Semáforo", de AM 1350 Radio Buenos Aires.
miércoles, 23 de julio de 2014
Vaca Muerta y el futuro del debate por la energía
Por Ariel Torres
Hace
pocos días el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, habló
maravillas sobre la actual gestión de YPF sobre el yacimiento no convencional
(shale oil, tight gas) Vaca Muerta. Ni Scioli es un experto en el tema, ni la
mencionada gestión se acerca siquiera a un esbozo de éxito. Pero lo más
relevante es el hecho de que los equipos de campaña de los principales
candidatos no hablan del tema, ni sugieren siquiera algún compromiso operativo
para la llamada “joya de la corona”. Aunque el entusiasmo entre los políticos
del oficialismo y de la oposición en este aspecto es creciente, dado que el
titular de YPF, Miguel Galuccio les habló maravillas del potencial de la cuenca
neuquina para cerrar en un mediano plazo el déficit energético de la Argentina,
que drena las reservas, lo cierto es que la capacidad profesional para hacer
frente a tamaño desafío, hoy está ausente.
La expectativa parece
redoblarse en estos tiempos, después de haberse conocido un informe muy comentado de Accenture sobre las
posibilidades de desarrollo en todo el mundo de recursos no convencionales, que
colocó a la Argentina en un lugar privilegiado, apenas por debajo de los
Estados Unidos, el país donde el boom del shale
gas revolucionó su mapa
energético en los últimos años. El trabajo de Accenture no sólo tiene en cuenta
la disponibilidad de recursos, sino también otras variables como fuerza de
trabajo capacitada, los riesgos de contaminación de agua, el marco legal, y
otras variables. El informe contrasta a Vaca Muerta, con la cuenca de Sichuan,
en China, que también aparece con un potencial gigantesco, pero al tratarse de
una zona muy densamente poblada surgen dudas con respecto a sus posibilidades
de explotación, por el peligro de contaminación del agua.
Aquí hago un paréntesis porque,
leyendo el informe de la consultora –que está lejos de ser un referente en
Energía- en ningún momento niega la
posibilidad de que efectivamente haya contaminación hídrica, muy por el
contrario, enfatiza el hecho de que en Neuquén “el efecto sería mínimo por la
poca densidad poblacional”. "Con la producción de combustibles en baja y
la importación en alza en la última década, el gobierno argentino parece
decidido a promover el desarrollo de los recursos no convencionales",
dicen los especialistas de la consultora en el informe, aunque señalan que el
actual contexto general del país para las inversiones extranjeras es
"desafiante".
El reporte evalúa los
principales yacimientos del mundo, ubicados en Estados Unidos, la Argentina,
China, Australia, Rusia y Polonia, entre otros países. Por este lado del mundo,
la decisión de jugarse en materia energética el todo por el todo a Vaca Muerta
es una medida altamente cortoplacista y muy arriesgada, puesto que la del shale gas es una tecnología de la cual aún hay
mucho que ignoramos.
Está muy fresco el fiasco de
Monterey, en California, hace poco más de dos meses, donde técnicos del
gobierno de los EEUU reestimaron la disponibilidad de recursos recuperables de
este megayacimiento en un 96% menos de lo que se pensaba inicialmente. El
recálculo resultó un golpe durísimo para las expectativas de independencia
energética de la mayor economía del mundo. Con la estimación anterior, el
estado de California esperaba ver crecer su PBI un 14% y generar casi tres
millones de nuevos puestos de trabajo.
Por eso, cuando nos animamos a
discutir el futuro de la matriz energética tenemos que entender que hay que
pensar a 20, 30 o 50 años. Reducir todo a Vaca Muerta es el equivalente a ganar
la lotería y salvarse para siempre. En energía, hablar del futuro es animarse a
decir, por ejemplo, que es la electricidad la que irá ganando protagonismo,
principalmente por su renovabilidad, al contrario que el petróleo, el gas y
otros recursos que provienen del suelo y, por lo tanto, en algún momento se
acabarán.
El consumo de petróleo y sus
derivados es 100.000 veces más rápido del tiempo que tardó en formarse, mientras
que las fuentes eólicas o de rayos solares que generan la electricidad aparecen
con menos limitaciones, y desde ya sin los efectos adversos a nivel de
contaminación. Veremos una transformación basada en computadoras y sensores
para que la infraestructura eléctrica entre de lleno en la era digital, dándole
la posibilidad de convertirse en una tecnología exponencial. De hecho, uno de
los nichos más explotables que surgen es el de la inteligencia aplicada a redes
eléctricas, donde se calcula que puede haber hasta 50% de mal gasto de recursos
por mala administración de la oferta y la demanda, amén de la falta de
actualización y mantenimiento.
El problema aún no resuelto con
estos canales de generación de energía eléctrica, es su alto precio relativo, y
la Argentina con el shale gas tiene la posibilidad de ponerse a la
vanguardia en una transición energética con un recurso que es menos sucio y
contaminante que el petróleo y el carbón. Si bien lo de Monterey es cierto, no
es menos verdad que los Estados Unidos han hecho, gracias al shale gas y a las nuevas tecnologías para su
explotación, una transformación impresionante en su matriz energética en la
última década.
Si bien en corrillos gubernamentales se dice que la política
oficial no está jugada al 100% con Vaca Muerta, el entusiasmo por los aumentos
de producción que hubo en el último tiempo vinieron por el lado del tight gas. A veces se
cae en exageraciones, como fue la versión de que Europa finalmente había
aceptado cerrar el acuerdo del Club de París para que sus empresas pudieran
entrar en el negocio de Neuquén y no quedaran tan rezagadas frente a los
Estados Unidos.
Lo cierto con respecto a Vaca Muerta, es que los especialistas
locales no saben mucho al respecto, más allá de especulaciones científicas
provocadas por consultoras contratadas. La frase puede sonar mal, pero es esencialmente
así, y voy a ejemplificarlo: para determinar las “reservas probadas” una vez
descubierto un yacimiento, se generan perforaciones simétricas a una distancia
determinada una de otra, dependiendo del terreno, y en base a variables
geológicas y volumétricas, se puede tener una idea “de lo que hay allí abajo”
con una aproximación de máxima de un 75%.
Esto es, en yacimientos convencionales. En los no convencionales
es muchísimo más complicado saberlo, pero se puede inferir a partir –paradójicamente- del agotamiento de un pozo
convencional de gran tamaño, y de baja calidad de su crudo. Porque el shale se
produce por filtraciones pequeñas, algunas milimétricas, durante milenios,
entre resquicios de la roca, asentándose en pequeños reservorios más profundo o
al mismo nivel que el yacimiento original.
Por eso hay que fracturar la roca para llegar a él. Y a esas
profundidades el mejor método hoy es la fractura hidráulica, con agua y algunos
químicos a altísima presión, método conocido por “fracking”, que despierta
tantas ambigüedades entre los defensores del medio ambiente.
Para que Vaca Muerta adquiera un valor real y no genere más
especulaciones, tiene que producir resultados líquidos, esto es, petróleo y gas
de altísima calidad, cuyo valor en el mercado será exponencial por su densidad
y API. Para eso se necesita tiempo, paciencia y expertise. Ninguna de esas tres
variables es considerada hoy una cuestión de estado sobre el yacimiento, por
eso es que sólo hay anuncios, y especulaciones.
El verdadero desafío es encontrar una matriz energética de
efecto no distorsivo y de mediano plazo, que permita paliar los defasajes de
energía de la Argentina, mientras se explota seriamente, con efecto científico,
al que dicen que es uno de los más ricos yacimientos no convencionales, del
mundo.
Sí, del mundo.
lunes, 7 de julio de 2014
El peronismo siempre le quedó grande a CFK
Por Ariel Torres
Hace unos años, una persona en común que tengo con el viejo
guerrero Antonio Cafiero me contó una anécdota sobre la presidenta: a fines de
los noventa, Antonio compartía el senado con Cristina, y el senador andaba
juntando firmas de legisladores de su partido para apuntalar la iniciativa de
montarle un monumento a Perón. Cuando se lo pidió a la senadora, cuenta que
ésta le contestó muy enojada que ni siquiera pensara en ella para esa idea; “yo para ese viejo de
mierda no pongo mi firma", dice que le respondió la representante por
Santa Cruz, cerrándole la puerta en la cara.
Es la misma idea que el último martes reflotó CFK, con toda
naturalidad, cuando encabezó un homenaje en la Casa Rosada al cumplirse 40 años
del fallecimiento del General.
Tamaño comportamiento revela al menos dos cosas: la primera y
más obvia es la relación pendular que, a lo largo de su vida, Cristina tuvo
hacia el fundador político de su movimiento. Históricamente, la Presidenta
siempre se proclamó más Evitista que Peronista: de hecho, es la figura de
Evita, y no la de Perón, la que aparece a sus espaldas cuando hace anuncios.
Más aún, hace apenas unos meses que, desde que es presidenta, empezó a
definirse públicamente a sí misma como "peronista".
La lectura que hago -ya es vox pópuli- es que inmediatamente
después de aquel increíble 54%, CFK pensó que podía gobernar sola, nomás
acompañada de La Cámpora, Horacio Verbitsky y ese basurero de ideas llamado Carta
Abierta. Pero a medida que ese capital político se le escurría de las manos, decidió
hacer un equilibrio recostándose de nuevo en el PJ, y dejando al desnudo su
ambivalencia, admitiendo por ejemplo que en las elecciones del 73 no había
votado al Frejuli (Frente Justicialista de Liberación, que sería lo que hoy es
el PJ), sino la boleta de Jorge Abelardo Ramos, que también apoyaba a Perón,
pero por izquierda.En sus ya numerosos arranques de humor ácido, le manifestó a su entorno que tal
manifestación pública le iba a costar la excomunión del PJ y la tarjeta roja
del Consejo Nacional.
La anécdota con Cafiero revela también los múltiples usos que la
mandataria hizo de Perón y del peronismo, de acuerdo con su propia conveniencia,
estrategia que volvió a reflotar en el acto-homenaje de la última semana,
cuando adrede, se refugia en la figura de Perón para defender, sin nombrarlo,
al procesado vicepresidente Amado Boudou.
Con fingida indignación, vociferó que al General lo habían acusado de tener
cuentas en Suiza y hasta de estupro, mientras presentaba una maqueta con dos
nuevos murales, uno para Perón y otro para Hipólito Yrigoyen. Mezclando
mentiras y verdades, y a cuatro días del procesamiento por cohecho de su vice,
CFK enhebró, en un mismo golpe discursivo, a los medios, la Justicia y la
oposición.
Atacando así a los procesos populares, desacreditándolos por
corruptos, el razonamiento presidencial se asemeja a un argumento que suele
utilizar Ricardo Forster, flamante secretario para la Coordinación Estratégica
del Pensamiento Nacional. Una interpretación que tal vez sea cierta en el caso
de Perón, a quien efectivamente -al menos hasta donde hoy se sabe- no se le
encontraron cuentas en Suiza.
Algo que de ningún modo se aplica al caso de Boudou, muy por el
contrario, ya que para el juez federal Ariel Lijo –en el caso Ciccone- no hay
dudas y es por eso que lo procesó: Boudou habría recibido coimas, mientras que
intentó apropiarse de una fábrica de hacer billetes usufructuando su lugar en
el poder.
En pocas palabras, el vicepresidente habría usado influencias
políticas para hacer negocios personales, un modus operandi que cristaliza una
forma de hacer política, inaugurada en los años noventa y continuada,
prácticamente sin cambios de fondo, aunque sí de protagonistas, durante el
gobierno actual.
CFK equipara así, momentos incomparables de la historia
sabiendo, como sabe, que en los años cincuenta, durante el primer peronismo, la
asociación entre política y negocios no formaba parte del corazón del
"modelo", como claramente sucede hoy. Ella conoce la diferencia entre
Boudou y Perón porque, además, en privado no duda de la culpabilidad de aquel,
aunque haya decidido seguir sosteniéndolo. Son dos cosas distintas.
La duda que me planteo es, entonces, ¿habrá querido realmente
homenajear a Perón o los viejos resentimientos hacia aquel padre político
conflictivo la asaltaron de nuevo?
No quieran saber, no le pregunten a nadie como debe sentirse –desde
un hipotético más allá- el viejo general ante la comparación con un frívolo playboy del subdesarrollo, salido de las
filas de Alsogaray, que es cualquier cosa menos peronista: está claro que, con
esos defensores, la vieja costumbre de buscar enemigos afuera corre el riesgo
de caer en desuso.
miércoles, 2 de julio de 2014
La Bipolaridad Presidencial
Por Ariel Torres
No me
resulta para nada simple el análisis cuando de CFK se trata. Su personalidad
tiene mucho de fascinación para mí, porque cuando creo estar listo para leerla
e interpretarla, la tipa derrapa de una manera nunca prevista. La miro, la
escucho, y me pregunto cuál es la verdadera Cristina, si la que ataca a la
justicia día por medio, o la que no puede contener su ira y le dice a los
extorsionadores que no le vamos a pagar un peso, o la que frena al borde del
precipicio, pega un volantazo de 180 grados y con la excusa de la
responsabilidad dice que le vamos a pagar todo a todos y todas. También veo a
la que agita y le da manija al ala chavista de su tropa para que entablen una
lucha a muerte contra los buitres criminales que vienen por la patria, o la que
los deja colgados del pincel cuando aparece mansita y prudente con la cola
entre las piernas.
Paradigmático
resulta el hecho de que un país dependa de los humores de una persona y no de
las decisiones meditadas y ejecutadas a través de las instituciones
profesionales y creíbles. Después de mi abuelo, he aprendido que no hay ni
hombres ni mujeres providenciales en este mundo. Y mucho menos si se comportan
con altos niveles de autoritarismo y castigan las voces disidentes, provocando
que la verdad duerma debajo del sí-cristinismo, una enfermedad que multiplica
la genuflexión y las medidas equivocadas.
Revisando
la historia económica de los últimos 50 años, he encontrado mínimos ejemplos
comparables, de un viraje tan violento para una política de estado como debe
ser la deuda de un país. En un par de días pasamos de denostar a los fondos
buitres, a la humillación propia de pedir la escupidera sin escalas. Del Frente
para la Liberación de Argentina al Frente Poniendo Estaba la Gansa. De inflamar
de títulos clasistas y combativos los diarios kirchneristas a publicar una
solicitada en The Wall Street Journal poco menso que vociferando que estamos
ansiosos por pagarle el 100% a Dios y María Santísima. Semejantes espasmos no
son el mejor camino para un país que quiere ser serio.
Y
pienso nuevamente en el análisis de la personalidad de CFK. Veo a la que vocifera
consignas de izquierda y la que representa a un proyecto que pagó 190 mil
millones de dólares y que a esta altura tiene una deuda pública de 250 mil
millones de dólares aunque hagan magia para ocultar la realidad. Nunca nos
desendeudamos de verdad, porque ahora debemos más que antes y la deuda es con
los jubilados y los bancos Central y Nación.
A esta
altura de las cosas, parece resultar harto complicado para esta gente tener una
actitud racional, inteligente y profesional en el manejo de la economía. De
nada sirve que el ministro Axel Kicillof se ponga una boina guevarista y diga:
“No pasarán”, si al día siguiente tiene que recular en chancletas y amenazar a
los fondos en pagarle mucho más de lo que piden como hizo con Repsol y el club
de Paris. El nivel de infantilismo supera todo lo previsible. Todos los
indicadores económicos están en un tobogán desde 2007 y el gobierno baila en la
cubierta del Titanic. Claro que hay depredadores en el mar de la economía, siempre
están, y acechantes. Pero si un barco choca y la gente corre el peligro de ser
comida por los tiburones no hay que enojarse con ellos, porque hacen lo único
que saben hacer: despedazar todo lo que encuentran. Son despreciables y
repugnantes. La culpa la tiene la comandante del barco, la capitana del buque,
es decir CFK, que es la que tiene que llevar el barco nacional a buen puerto.
Eso debemos tenerlo claro.
Ya
resulta obvio el mecanismo negador. No pueden controlar la inflación y
tergiversan las mediciones. No pudieron resolver bien una negociación y acusan
a los buitres de ser carroñeros repugnantes, lo que resulta redundante, porque
esa es su función en la vida. Los buitres solo tienen bolsillos y voracidad
para morder. No es tan difícil entender que en la vida y en un gobierno no hay
que arrodillarse ni poner de rodillas a nadie. Que la democracia y la república
son el continente del diálogo que resuelve conflictos por la vía pacífica y
razonable. Los gobiernos deben ser una fábrica de soluciones y este parece una
usina de incertidumbres.
Dentro
de aproximadamente 500 días la presidenta tendrá que abandonar el poder tal
como marca la Constitución. Y ya que estamos en el mundial me permito el
lenguaje futbolero que ella misma utilizó, para clavarle una metáfora al
ángulo: Presidenta, no le pedimos que ataje todas las pelotas, pero por lo
menos no meta las que van afuera.
La
bipolaridad presidencial nos deja ver –sin lugar a dudas- que es tan malo
declarar una guerra un día como rendirse al día siguiente.
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